¿Se acuerdan de una entrada anterior que empezaba algo así como "Cagué con la prueba de la CORFO"?
Bueno, la vida da muchas vueltas y ayer no sólo di una prueba TOIEC sino DOS!!
Todo comenzó porque, después de no haber podido dar la de la CORFO, obviamente me bloquearon en su sistema; deben haber pensado algo así como que a mí no me interesaba, yo creo. Pero la semana pasada, justo el día en que tuve que ir a "cierto lugar" debido a "cierto trabajo" al que estoy postulando, sonó mi celular y no era mi mamá, sino una señora de CORFO que me dijo que mis datos habían sido desbloqueados y que se me daba la posibilidad de tomar el TOEIC el jueves 22 de noviembre. ¡Qué me dijeron! Apenas llegué a mi casa me metí al sitio y me inscribí para darla ayer a las 12.00.
Pasaron los días, y yo estaba esperando que de ese "cierto trabajo" me llamaran para dar una prueba oral de inglés, ya que es requisito para el puesto. Supuestamente me iban a avisar el lunes, pero al parecer en esta empresa se toman las cosas con harta calma porque me llamaron recién el miércoles, indicándome que tenía que ir mañana(o sea, ayer jueves) a un edificio en Providencia a dar la famosa prueba a las 9.30 am. "Shuata shuata", pensé yo, "ojalá la cosa no sea muy larga para alcanzar a llegar a las 12.00 al Diego Portales", que es donde tenía que dar el de la CORFO. Muerta de sueño y peleando con el metro que se quedaba detenido muuuucho rato en cada estación, logré llegar al edificio éste a las 9.20, pero me encontré con la nada agradable sorpresa de que nos habían dado mal la hora ya que la prueba era a las 10.30. *argh* Y mientras la señora de la oficina amablemente me decía que por qué no me iba a tomar un café (claro, en Provi un café me iba a costar lo mismo que un almuerzo en la u... y además no me gusta el café), me di cuenta de que por todos lados decía TOEIC. "No me diga que la prueba que daremos es el TOEIC" le dije a la señora, "porque estoy inscrita para dar el de la CORFO hoy mismo a las 12.00". La señora se sorprendió y me dijo que sí, pero que como era a las 10.30 no iba a alcanzar a llegar al mediodía a dar la otra. Me dio harta lata, porque perdérmela una segunda vez implicaba que ya no me iban a dar otra oportunidad, pero sopesé el asunto y claramente era 1000 veces más importante la prueba para el trabajo. Así que me compré un yogurt, esperé hasta las 10.30 y di la famosa prueba, que por lo demás es bastante agotadora pero no tan difícil como yo pensaba.
Cuando terminé, alrededor de las 12.40, fui a hablar con la misma señora de la oficina para pedirle algún certificado o papel de cualquier tipo que acreditara que yo había estado ahí, y ver si en la CORFO no me ponían cara de perro por haberme perdido por segunda vez su prueba gratis (porque a todo esto, la gracia vale $42.000 particular, así que no es como para no aprovechar la oportunidad). Y la señora, topísima, me preguntó el nombre, marcó un número y dijo "Aló, Marcelita, hola linda, ¿cómo estás? Mira, está aquí una chica que se llama Isabel Mallea que estaba inscrita para dar la prueba ahí en el Diego Portales a las 12.00, pero tuvo que venir a dar la prueba para un trabajo y acaba de salir, ¿tú podrías cambiar su inscripción para las 3.30?... Ya, regio, gracias linda, chao chao!". Y me miró y dijo "No hay problema, puedes darla en el siguiente turno". ¡Plop!
La verdad es que a mí no me hacía mucha gracia tener que pasar de nuevo por las 200 preguntas, y además no quería faltar a clases porque el examen de japo es el martes y ayer era la penúltima clase, pero no me pareció pertinente decirle a la señora "Gracias, pero ya no estoy ni ahí". Así que le dije "Oh, gracias, se pasó" con mi mejor sonrisa de ñoña, y me fui. No me pude comer el almuerzo que había llevado en los siempre útiles pocillos ziploc, porque claramente no había dónde calentarlo, así que no tuve más opción que comerme el nunca bien ponderado pero siempre bien recibido completo. Y con el mismo sueño de la mañana, más el cansancio por la primera prueba pero con la guatita llena y el corazón contento, tomé una micro al Diego Portales.
Yo pensé que como ya habían pasado hartos días desde que se comenzaron a dar las pruebas iba a haber menos gente, pero estaba lleno!! Afortunadamente justo cuando tuve que mostrar mi carné y explicarle al caballero lo del otro TOEIC y el llamado y el cambio de hora, apareció la famosa Marcelita y le dijo "Ah, sí, anótela no más, ya está avisado". Y ahí partí yo, de nuevo a llenar las pelotitas con el lápiz mina y contestar el cuestionario y después soportar otras dos horas de inglés intenso. Pero, no sé si porque ya sabía de qué se trataba o porque simplemente estaba cansada, este segundo TOEIC se me hizo más corto... fue extraño.
Lo ridículo sería que aprobara uno no más, aunque por supuesto que el más importante es el para el trabajo. En realidad siento que me fue bien en los dos, y como el resultado del de la peguita va a estar listo durante la próxima semana, ahí podré hacerme una idea de cómo me fue en el de la CORFO. Ojalá en el examen de japo del martes me sienta igual de segura mientras respondo *miedo*
viernes, 23 de noviembre de 2007
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1 comentario:
Te venceré, MUAJAJAJAJAJA
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